En su primera columna invitada, la soprano mexicana María Katzarava nos invita a reflexionar sobre la exigencia que tiene cada tesitura en particular. 

Siempre se ha dicho que México es una tierra de tenores, sin embargo yo creo que es una tierra de cantantes. La razón es muy simple: por la música folclórica que nos envuelve y que cantamos todos en general; las rancheras, que suelen ser a veces tan complejas vocalmente. Es como si llevásemos integrada en nuestro ADN la facilidad de cantar, la comprensión necesaria para enfrentar esa región que todos los demás temen, la del famoso gallo en donde un cantante de ópera hace gala de la profesión. 

Muchas veces se dice que la voz del tenor es antinatural, y por ello la más complicada de todas para trabajar. Yo creo que en sí, cada una de las voces requiere de un estudio minucioso dadas sus propias complicaciones. Tampoco podemos olvidar una de las tesituras que siempre ha batallado por estar presente y que muchas veces no es tomada en cuenta: los contratenores, quienes poseen una técnica muy compleja y merece que dediquemos un estudio serio acerca de ellos y sus inicios importantísimos en la ópera.

Me han dicho en varias ocasiones que la tesitura de soprano es la más fácil puesto que “hablamos en donde cantamos”, afirmación que cada vez me deja más perpleja porque es como si se le restara importancia a los años de estudio y preparación que no sólo las sopranos tenemos, sino en general la que todos los cantantes profesionales llevamos durante años y que, por alguna extraña razón, se limita en muchas ocasiones a hablar solamente de la voz del tenor. Ante eso, mi respuesta siempre ha sido “y si así fuera, entonces cantarían todas las mujeres de este planeta y lo harían todas muy bien, los agudos serían como quitarle un pelo al gato porque para nosotras es fácil”.

Finalmente, como un pensamiento personal, no solamente se debe ser un cantante: se debe ser un músico completo y profesional, porque vivimos en un mundo competitivo y mientras más preparados estemos, más ligera será la escalada. Ello nos lleva a entender a profundidad no sólo la voz, sino la parte musical y a aprender a darle la importancia a la palabra.•

María Katzarava es la soprano mexicana más reconocida de la actualidad. Sus actuaciones han sido ovacionadas en los principales teatros del mundo, siendo la única connacional en recibir el Oscar de la lírica en la Arena de Verona, además de ser ganadora absoluta en 2008 de Operalia. 

Mexicana de Arte agradece la valiosa colaboración de María Katzarava y Consecuencias Publicitarias.

Un pensamiento

  1. Es verdad, para nada es fácil cantar como soprano, yo tengo algunos años cantando y es cierto todas las voces tienen su grado de dificultad y sus propias limitaciones. Me llama la atención la creencia de que cantamos donde hablamos, para mi no es del todo cierto, si asi fuera las mujeres hablaramos como Micky Mouse jaja y yo no hablo como Micky. Hay muchos prejuicios sobre las voces de hombre y mujer no se si influya de cierta forma el machismo. Pero, bueno, ese es otro tema.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s